viernes, 20 de abril de 2007

El por qué de "Tu viaje a Ítaca"

Hola chic@s

El otro día, alguien me recordo que no os he explicado el por qué de que este blog tenga este nombre en concreto... "Tu viaje a Ítaca".

Pues bien, en mi primer gran viaje sin mi familia (al otro lado del charco), mi madrina Alicia antes de que marchara me regalo mi primer cuaderno de viaje y un poema titulado "Ítaca", de Constantino Kavafis.

Este poema me encantó nada más leerlo y desde ese día de Julio del 2000 hasta ahora me ha marcado mucho en el día a día de las experiencias que me han surgido.

Para los que no conozcan este poema, ahí va, espero que os guste y lo disfruteis tanto o más que yo.

Konstantínos Kaváfis.
ÍTACA.

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

4 comentarios:

Eme dijo...

Ciertamente es un increíble poema.
¿Al otro lado del charco? ¿Dónde fuiste Ani?
A mí me lo leyeron en Filosofía, una de mis clases favoritas, con 17 o 18 años.
Afortunadamente creo que ya hice mi primer viaje sin mis padres antes (Turquía, 16).
Es increíble el poema, le abre a una, como el hambre, las ansias de hacer, ver, oír, vivir...
Un beso muy grande.

Sergi García dijo...

Iré a otra tierra, a otro mar,
otra ciudad mejor que ésta encontraré.
Todos mis esfuerzos son una condena y
casi muerto está mi corazón.
¿Hasta cuándo podré, aquí, languidecer?
Adonde vea, cualquier cosa que mire,
veo las negras ruinas de mi vida aquí
donde he gastado tantos años,
desperdiciados, destruídos totalmente»

No encontrarás otra tierra, otro mar.
La ciudad te perseguirá.
Caminarás las mismas calles, envejecerás en los mismos barrios,
en las mismas casas encanecerás.

Aquí terminarás, no esperes nada mejor.
No hay barco para ti, no hay camino.
Como has destruido aquí tu vida,
en esta angosta esquina de la tierra,
así las has destruido en todo el mundo.

pachanka dijo...

Ítaca también es una isla :) (Ithaki en griego moderno, alfabeto griego: Ιθάκη; ver también Lista de topónimos griegos) es una isla del mar Jónico, que pertenece a Grecia y tiene una superficie de 96 km² y 5.000 habitantes.

Ani dijo...

Mi viaje fue a Estados Unidos y tenía unos 15 años. Fue un viaje curioso porque aunque no me lo pase muy bien, aprendí un montón de cosas que han configurado un poco lo que soy ahora.

El poema me sirvió de mucho, sobretodo a coger algunas cosas feas que me pasaron y transformarlas en buenos aprendizajes.